La Menopausia con Enfoque Holístico

Menopausia

Antes de comenzar queremos decir que aunque no estés en esta etapa de la vida, te recomendamos seguir leyendo porque cuanto antes empieces a poner en práctica algunos de los tips que encontrarás en este artículo, más suave va a ser la transición cuando llegue tu menopausia. Además, muchos de ellos (por no decir todos) te serán útiles para experimentar de manera más agradable tu menstruación.

Las mujeres nacemos con una reserva determinada de óvulos, aproximadamente 500.000 folículos o sacos pequeños de fluido contenidos en los ovarios, esperando madurar... ¡son muchos, pero no infinitos! Cuando se agotan o nuestro cuerpo ya no puede hacerlos crecer, es cuando ocurre la menopausia. Técnicamente, esta se define como la interrupción permanente del ciclo menstrual y suele ocurrir entre los 45 y los 55 años. Por supuesto, el cambio no es fácil ni sucede de repente. Se considera un periodo de transición de 2 o 3 años en el cual las mujeres experimentan los síntomas causados por los bajos niveles de estrógeno en el cuerpo.

Estrógeno y menopausia

Como hemos dicho muchas veces, el ciclo menstrual se lleva a cabo gracias a las hormonas que mantienen la función reproductora femenina: el estrógeno y la progesterona. El estrógeno, en particular, tiene un papel muy importante en el cuerpo de la mujer además de prepararlo para una posible fecundación. Por ejemplo, esta hormona regula los niveles de colesterol y disminuye la tensión arterial, contribuye a la formación ósea, estimula la libido e interviene en la producción de colágeno, por mencionar algunos beneficios.

Si no hay menstruación, los niveles de estrógeno se reducen notablemente, y aunque pequeñas cantidades de esta hormona seguirán produciéndose en otras partes del cuerpo (en particular en las capas de grasa subcutánea), lo cierto es que experimentarás los cambios asociados a la insuficiencia natural del estrógeno a causa de la menopausia.

Síntoma comunes de la menopausia

El tiempo que precede a la menopausia se llama perimenopausia y la mayoría de los síntomas asociados en realidad ocurren durante esta etapa. Si bien es cierto que muchas mujeres atraviesan la menopausia sin ninguna complicación, otras encuentran que es un proceso debilitante y nada agradable que puede extenderse años. Los síntomas, la mayoría asociados a la falta de estrógeno, varían mucho debido a la cantidad de órganos y sistemas sobre los que estas hormonas repercuten. Aquí te enseñamos los más comunes: 

Cambios en el ciclo menstrual

Durante la perimenopausia, la etapa de transición, tendrás tu periodo de manera irregular, pues este no cesa de repente. Lo normal es que las reglas se vuelvan menos abundantes y que transcurra más tiempo entre una y otra, aunque también pueden volverse más frecuentes o conservar su periodicidad habitual pero no ocurrir en alguna ocasión. Hay que acudir al médico si se tiene sangrado vaginal entre menstruaciones «normales», después del acto sexual o si la hemorragia ocurre muchos meses después de haber menstruado por última vez. Generalmente se considera que estás en la menopausia si pasas 12 meses sin sangrado menstrual y no tienes otra condición médica que explique tus síntomas.

Sofocos

Muchas mujeres se quejan de los sofocos como uno de los síntomas primarios de la menopausia. Los sofocos pueden ser una sensación repentina de calor en la parte superior del cuerpo o en su totalidad. La cara y el cuello pueden enrojecerse. Generalmente, un sofoco dura entre 1 y 10 minutos. La mayoría de las mujeres experimentan sofocos durante uno o dos años después de su último período menstrual y aunque pueden continuar después de la menopausia, lo normal es que disminuyan en intensidad con el tiempo. Es uno de los síntomas más característicos, pero no todas las mujeres pasan por ellos

Sequedad vaginal y dolor al tener relaciones sexuales

La disminución de la producción de estrógeno y progesterona puede afectar la capa de humedad que recubre las paredes vaginales. Aunque esto es algo que se puede experimentar a cualquier edad, resulta un problema particular para las mujeres que están pasando por la menopausia. Algunos signos incluyen picor alrededor de la vulva, escozor o ardor.

Insomnio

Algunas mujeres afirman que con frecuencia les resulta difícil quedarse dormidas o permanecer dormidas, sobre todo si los sofocos vienen durante la noche.

Micción frecuente o incontinencia urinaria

Es común que las mujeres en la menopausia pierdan el control de su vejiga. También pueden sentir una necesidad constante de orinar, incluso sin la vejiga llena, o experimentar dolor al hacerlo. Esto se debe a que durante esta etapa, los tejidos de la vagina y la uretra pierden su elasticidad. Los músculos pélvicos circundantes también pueden debilitarse, por eso conviene trabajarlos regularmente con ejercicios de suelo pélvico.

Disminución de la libido

Muchas mujeres se sienten menos interesadas en el sexo durante la menopausia debido a los cambios físicos provocados por la reducción del estrógeno. Estos cambios pueden incluir un retraso en el tiempo de reacción del clítoris o una respuesta orgásmica lenta o ausente.

Depresión y cambios de humor

Como ya sabes, los cambios en la producción de hormonas afectan directamente a tu estado de ánimo. Durante la menopausia puedes tener sentimientos de irritabilidad, depresión y cambios de humor en un corto periodo de tiempo. Es importante recordar que estas fluctuaciones hormonales afectan a tu cerebro y que sentirse triste es perfectamente normal. Buscar ayuda psicológica es buena idea.

Huesos, piel y cabello

A medida que nos hacemos mayores, experimentamos cambios en nuestros tejidos. La pérdida de colágeno, sumando a la falta de estrógeno durante la menopausia, hará que la piel y el cabello sean más secos y finos. La reducción de estrógeno también puede contribuir a la pérdida de masa ósea, aumentando el riesgo de sufrir osteoporosis y, por tanto, fracturas en los huesos.

Alternativas naturales para mitigar los síntomas de la menopausia

Hay muchas maneras de combatir los síntomas que hemos mencionado, pero como siempre, en Kiara recomendamos optar por recursos naturales que sencillamente implican un ajuste en nuestra en rutina diaria y en nuestros hábitos alimenticios.

Cambios en tu estilo de vida

  • Haz ejercicio a diario. No importa si se trata de una práctica suave, como las caminatas, el yoga o chi gong, lo importante es mantenerte activa y permanecer en un peso saludable. Esto le permitirá a tu cuerpo lidiar mejor con los problemas cardiovasculares relacionados con la menopausia. Además, el ejercicio regular puede ayudar a aliviar síntomas como el mal sueño, la ansiedad, el mal humor y la fatiga.
  • Bebe 2 litros de agua al día. Esto te ayudará a combatir todos los síntomas asociados a la sequedad, tanto vaginal como de la piel y el cabello. También puede reducir la hinchazón que ocurre con los cambios hormonales.
  • Ten más sexo. Mantener relaciones sexuales incrementa la circulación sanguínea de la zona y disminuye la sequedad vaginal que puede acompañar a la menopausia.
  • Mantén tu pelo y tu piel hidratados. Hay muchos productos naturales para esto, como el aceite de coco o el aceite de argán. También puedes preparar mascarillas naturales con aloe vera y miel, por ejemplo.
  • Practica ejercicios para el suelo pélvico. Es la mejor manera de combatir la inconsistencia urinaria causada por la menopausia. Al respecto te recomendamos nuestro artículo «¿Qué son los ejercicios del suelo pélvico y por qué son útiles?». ¡Recuerda que entre más pronto empieces, mejor! 

Cambios en tu alimentación

  • Limita el consumo de cafeína. Si tienes problemas para conciliar el sueño, está demás decirte que este no es un buen estimulante. Además, el café es una bebida altamente acidificante y puede provocar descalcificación de los huesos. Esto es algo que querrás evitar debido al alto riesgo de osteoporosis asociado a la pérdida de estrógeno.
  • Reduce el consumo de azúcar y alimentos procesados. Además de todos los problemas asociados a este tipo de alimentos, una dieta alta en carbohidratos refinados puede causar fuertes subidas y bajadas de azúcar en la sangre, haciendo que te sientas más cansada e irritable. También puede aumentar el riesgo de depresión en las mujeres menopáusicas.
  • Consume alimentos ricos en calcio y vitamina D. Estos nutrientes van de la mano, ya que la vitamina nos ayuda a asimilar mejor el calcio que consumimos. Ambos están asociados a la buena salud de los huesos y al incremento de la vitalidad. Algunos alimentos ricos en calcio son las verduras de hoja verde como la col rizada y las espinacas. También es abundante en los frijoles, las sardinas y los frutos secos. Los alimentos que proporcionan vitamina D incluyen huevos, ostras, salmón, atún y naranjas.
  • Aumenta el consumo de antioxidantes. Sobre todo la vitamina E, pues algunos estudios han demostrado que ayuda a aliviar los sofocos, sustituyendo tratamientos médicos con estrógeno. Para que no existan carencias de este nutriente asegura una dosis adecuada de aceites vegetales (en especial el aceite de oliva) y frutos secos oleaginosos, es decir, de los que puede extraerse aceite, como nueces, avellanas, pistachos, almendras, etc.
  • No te saltes las comidas. Comer con regularidad puede ser importante cuando se está pasando por la menopausia, pues no hacerlo empeora ciertos síntomas asociados a la pérdida de masa ósea y masa muscular.

Por último, ¡tómatelo con calma!

Durante la menopausia, el foco de tu energía cambia y no debes luchar contra ello. Aunque hemos dicho muchas veces que la menstruación es sinónimo de vitalidad, la falta de menstruación no significa lo contrario. La menopausia no es una enfermedad. De hecho, nuestro cuerpo es tan inteligente que sabe que debemos soltar las cosas que ya no necesitamos para darle paso a la siguiente etapa, una etapa maravillosa, llena de fuerza y estabilidad. La interrupción de nuestro ciclo menstrual es la oportunidad para observar la vida desde otra perspectiva: muchas mujeres se sienten más felices y fuertes. Si te lo permites, verás que es una etapa maravillosa de mucha serenidad, intuición y madurez espléndida. ¡Disfrútala como venga! ¡Tú decides cómo tomártelo, tú decides si pones pausa o pones play!⁠

 


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