Suelo pélvico - Qué es, disfunciones y cómo cuidarlo

Suelo pélvico - Qué es, disfunciones y cómo cuidarlo

A estas alturas estoy segura de que casi todo el mundo ha oído eso de que hay que “cuidar tu suelo pélvico”, que “los hipopresivos van bien para el suelo pélvico” y de que existe la fisioterapia del Suelo Pélvico... Y si todavía no lo has oído, no te preocupes que aquí estamos para contarte todo lo que necesitas saber sobre el suelo pélvico y sus cuidados.

Vas a leer:

  • ¿Qué es el suelo pélvico?
  • Funciones del suelo pélvico
  • ¿Quién puede sufrir de disfunciones del suelo pélvico?
  • Factores de riesgo de las disfunciones de suelo pélvico
  • ¿Qué hacer si tengo una disfunción del suelo pélvico?
  • ¿Cómo cuidar tu suelo pélvico correctamente?
  • ¿Por qué es importante hacer una valoración de suelo pélvico?


¿Qué es el suelo pélvico?

Es el conjunto de músculos, fascia y ligamentos que tapizan la parte inferior de la pelvis, delimitando la cavidad abdominal por abajo, de ahí el nombre “suelo pélvico” que reciben.

Aunque dicho de esta forma parecen estructuras simples que sencillamente están allí, lo cierto es que tienen gran complejidad, tanto en su conformación como en su funcionalidad.

Estas estructuras cumplen 4 funciones principales:

  1. Mantener la continencia y la capacidad de excreción.
  2. Servir de sostén de los órganos intrapélvicos (vejiga y uretra, útero y vagina, y recto)
  3. Cumplir con una función sexual.
  4. Cumplir con una función reproductiva.

 

Esta gran variedad de funciones lo hacen un conjunto muy complejo.

Pensemos en la función de continencia: El suelo pélvico debe permitir la relajación suficiente para facilitar la salida de la orina y las heces a la vez que debe tener un tono y fuerza suficientes para asegurar la continencia de las mismas el resto del tiempo.

Eso lleva implícito detrás un control muy fino y un equilibrio exquisito entre las órdenes del sistema nervioso simpático y el parasimpático, con la correcta influencia del sistema nervioso somático. ¿No te parece fascinante?

Pero el Suelo Pélvico no trabaja solo, sino que se rodea de otros músculos y estructuras para llevar a cabo sus funciones como parte del core y contribuye así a garantizar la estabilidad de la región lumbopélvica. De ahí la importancia de entenderlo no como una estructura aislada sino como parte de un conjunto funcional más amplio.

¿Quién puede sufrir de disfunciones del suelo pélvico?

Generalmente se asocia el suelo pélvico con la mujer, sobretodo con la mujer gestante o en postparto y con las mujeres post-menopausicas.

Por ello parece que los hombres o mujeres jóvenes sin hijos no pueden tener disfunciones de suelo pélvico, pero nada más lejos de la realidad.

Estas estructuras existen tanto en hombres como en mujeres aunque con algunas diferencias anatómicas evidentes, pero cumplen las mismas funciones básicas que pueden estar afectadas en cualquier etapa de la vida de la persona, sea hombre o mujer, haya tenido hijos o no.

Aunque hay muchas otras disfunciones posibles, un ejemplo claro de lo que mencionaba anteriormente es el de la incontinencia, una de las alteraciones más comunes o de las que más se oye hablar.

En la gráfica siguiente se ve una relación de los casos de incontinencia urinaria o problemas del control de orina tanto en hombres como en mujeres según la edad.

Extraída del INE.es (agosto 2021)

Factores de riesgo de las disfunciones de suelo pélvico

 

Otras disfunciones que puede sufrir el suelo pélvico son dolor pélvico, dolor durante o después de las relaciones sexuales, eyaculación precoz, anorgasmia, vaginismo, incontinencia anal, disinergia vesico-esfinteriana...

En cualquier caso hay un detalle que debe quedar claro y es que, sea cual sea la disfunción o alteración que sufras, NO ES NORMAL. Seas hombre o mujer y tengas la edad que tengas o hayas tenido las experiencias vitales que hayas tenido.

  • No es normal tener dolor menstrual incapacitante.
  • No es normal tener dolor durante las relaciones sexuales o tras ellas.
  • No es normal sufrir pérdidas de orina (no, tampoco si has tenido hijos o si ya eres mayor).

Y podríamos seguir así con cada uno de los síntomas que pueden aparecer en relación al suelo pélvico y a la esfera urológica, coloproctológica o genital.

Es hora de dejar de normalizar las disfunciones o considerarlas inherentes al hecho de ser mujer o madre.

¿Qué puedes hacer si crees tener alguna disfunción de suelo pélvico?

1. Acudir al médico especialista para descartar patología orgánica.

2. Acudir a tu fisioterapeuta especializada en Suelo Pélvico quién, además, te podrá recomendar otras terapias complementarias como la sexología, la psicología o la nutrición (entre otras) si lo considera adecuado para tu caso particular.

Lo que NO se debería hacer...

1. Buscar los síntomas en internet. Si estás aquí espero que no sea tu caso.

Todas sabemos que los buscadores de internet suelen ser muy catastrofistas y, al no tener un filtro adecuado, pueden proporcionar información con poco rigor y asustar o generar más confusión en vez de resolver las dudas que ya teníamos.

2. Buscar tutoriales de kegel o hipopresivos en internet. Quizá te suene lo de que los Kegel y los Hipopresivos van bien para cuidar el suelo pélvico, pero debemos tener en cuenta que, como todo ejercicio terapéutico, tienen sus indicaciones y sus contraindicaciones.

Además de la posibilidad de que no los estemos realizando correctamente si los hemos aprendido sin un profesional cualificado para valorar cómo los hacemos y si son adecuados para nuestro caso.

3. Compararte con otras personas. Cada cual es única, con sus propias circunstancias y condiciones. Lo que le ha ido bien a una conocida puede que no sea lo mejor para ti.

¿Cómo cuidar tu suelo pélvico correctamente?

Lo que SÍ podemos hacer para cuidar nuestro suelo pélvico en cualquier situación:

- Lavarlo solo con agua para no alterar su pH con jabones. A lo largo del ciclo menstrual nuestro pH varía ligeramente, así que incluso los jabones para la higiene íntima pueden alterarlo.

- Mantener una correcta hidratación bebiendo suficiente agua o líquidos.

- Seguir una dieta equilibrada.

- Acudir a revisiones periódicas con tu ginecóloga o uróloga.

- Acudir a un fisio de suelo pélvico para valorar el estado de la musculatura y su funcionalidad.

Siempre es buen momento para cuidar de tu suelo pélvico y nunca se es demasiado joven.

¿Por qué es importante hacer una valoración de suelo pélvico?

Si tienes alguna disfunción o molestia, te acompañará en el camino a la recuperación funcional, enseñándote estrategias para que puedas gestionar la situación.

Y si te encuentras bien, te ayudará a conocer tu estado basal, tu punto de partida, y te enseñará a prevenir que esas disfunciones puedan llegara a aparecer en un futuro.

El suelo pélvico, ese gran desconocido que poco a poco está abriéndose paso a través del tabú, tiene mucho que ofrecer, si aprendemos a escucharlo, comprenderlo y cuidarlo.

Ahora que ya sabes cómo hacelo, ¡no tienes excusa!

 

Artículo escrito por Sheila Sabido Caldentey,
fisioterapeuta especializada en Suelo Pélvico.


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